Reglamento PPWR 2025/40: cómo afecta el nuevo Reglamento Europeo de Envases al packaging industrial
El sector del packaging europeo afronta uno de los cambios regulatorios más importantes de los últimos años. El Reglamento (UE) 2025/40 sobre los envases y residuos de envases, conocido como Reglamento PPWR (Packaging and Packaging Waste Regulation), establece un nuevo marco común para avanzar hacia envases más eficientes, reciclables y circulares en toda la Unión Europea.
El Reglamento entró en vigor el 11 de febrero de 2025 y es aplicable con carácter general desde el 12 de agosto de 2026. A diferencia de la anterior Directiva de Envases, se trata de un reglamento europeo, por lo que sus disposiciones son directamente aplicables en los Estados miembros, aunque muchas obligaciones concretas cuentan con calendarios progresivos y requieren desarrollos posteriores.
Para fabricantes, transformadores y empresas industriales que utilizan packaging, el Reglamento PPWR supone mucho más que una nueva normativa que cumplir. Implica revisar cómo se diseñan los envases, qué materiales se utilizan, qué cantidad de material es realmente necesaria y qué ocurre con ese packaging cuando termina su función.
En este nuevo escenario, materiales circulares como el Solid Board 100 % reciclado adquieren especial relevancia. En Celulosa Gallur fabricamos este tipo de cartón compacto a partir de fibras recicladas y lo desarrollamos como alternativa ecológica al plástico para diferentes aplicaciones industriales.
¿Qué es el Reglamento PPWR?
El Reglamento (UE) 2025/40 establece requisitos que abarcan todo el ciclo de vida de los envases: desde su diseño y fabricación hasta su utilización, recogida y tratamiento cuando se convierten en residuos.
Entre sus principales objetivos se encuentran:
- Prevenir y reducir la generación de residuos de envases.
- Evitar embalajes innecesarios.
- Reducir peso y volumen cuando no sean necesarios para cumplir la función del envase.
- Impulsar la reutilización y el rellenado en las aplicaciones contempladas por la normativa.
- Mejorar la reciclabilidad de los envases.
- Incrementar la circularidad de los materiales.
- Favorecer el aprovechamiento de materias primas secundarias.
- Armonizar las reglas sobre packaging dentro del mercado europeo.
El objetivo final es avanzar hacia una economía en la que los materiales permanezcan en circulación durante más tiempo y se reduzca la dependencia de materias primas vírgenes.
El PPWR no consiste únicamente en reducir el peso del packaging
Uno de los aspectos que puede generar confusión es el concepto de reducción.
El PPWR pretende reducir la cantidad de residuos de envases generados en Europa y exige avanzar en la minimización del packaging. Sin embargo, interpretar este principio exclusivamente como una carrera por fabricar el envase más ligero posible sería simplificar excesivamente el objetivo de la normativa.
Un envase debe utilizar la cantidad de material necesaria para cumplir correctamente sus funciones de protección, manipulación, almacenamiento y transporte.
Reducir material hasta comprometer esas funciones puede resultar contraproducente. Si un embalaje insuficiente provoca roturas, rechazos, pérdida de producto o problemas durante el transporte, el impacto ambiental puede trasladarse a otras partes de la cadena de suministro.
Por tanto, el reto no consiste simplemente en utilizar menos material, sino en eliminar el material innecesario y utilizar de manera eficiente aquel que aporta una función real.
Esta visión resulta especialmente relevante cuando hablamos de materiales reciclados. El análisis debe considerar conjuntamente la cantidad de material utilizada, su origen, sus prestaciones, su reciclabilidad y su capacidad para mantenerse dentro del ciclo productivo.
Reciclabilidad: uno de los pilares del nuevo Reglamento
La reciclabilidad constituye uno de los elementos centrales del PPWR.
El Reglamento establece que los envases deberán cumplir requisitos de reciclabilidad y desarrolla un calendario progresivo para aplicar criterios armonizados de diseño para el reciclado y, posteriormente, de reciclado a escala.
Esto supone que las empresas deben empezar a analizar el packaging no solo por sus prestaciones durante el uso, sino también pensando en qué sucederá al finalizar su vida útil.
Entre otras cuestiones, será cada vez más importante valorar:
- La composición del embalaje.
- La facilidad para separar sus componentes.
- La existencia de sistemas adecuados de recogida y clasificación.
- La posibilidad de recuperar el material mediante reciclaje.
- La calidad de la materia prima secundaria obtenida.
El diseño para el reciclaje pasa así a convertirse en una consideración industrial desde el inicio del desarrollo del packaging.
¿Qué papel tiene el cartón reciclado ante el PPWR?
El papel y el cartón cuentan con una característica especialmente interesante dentro de este nuevo escenario: las fibras recuperadas pueden utilizarse nuevamente como materia prima para fabricar nuevos productos de papel y cartón.
Esto permite mantener recursos en circulación y reducir la necesidad de recurrir exclusivamente a materias primas vírgenes.
En el caso de Celulosa Gallur, fabricamos Solid Board 100 % reciclado. Se trata de cartón compacto producido a partir de fibras recuperadas y destinado a aplicaciones industriales en las que se necesitan resistencia, estabilidad y uniformidad.
Es importante diferenciarlo del cartón ondulado. Ambos pueden fabricarse utilizando fibras recicladas, pero presentan estructuras y aplicaciones diferentes.
El cartón ondulado se utiliza ampliamente para fabricar cajas y determinados elementos de embalaje. El Solid Board, por su estructura compacta, puede utilizarse para fabricar:
- Intercaladores o layer pads.
- Separadores.
- Planchas de protección.
- Elementos auxiliares para paletización.
- Soluciones técnicas para almacenamiento y transporte.
En estas aplicaciones, el Solid Board 100 % reciclado puede actuar como una alternativa ecológica al plástico, siempre que sus características técnicas sean adecuadas para la función requerida.
De residuo a materia prima: circularidad real
Uno de los principios que subyacen al PPWR es considerar los residuos como recursos que pueden volver a incorporarse al sistema productivo.
Este concepto forma parte de la propia naturaleza del cartón reciclado.
Las fibras recuperadas dejan de ser un residuo para convertirse nuevamente en materia prima. Después de los correspondientes procesos de selección, preparación y fabricación, esas fibras pueden transformarse en un nuevo producto con aplicaciones industriales.
Cuando ese producto termina su función y se gestiona adecuadamente, el material puede volver al circuito de recuperación.
Esta lógica representa uno de los principios fundamentales de la economía circular: mantener el valor de los materiales dentro del sistema durante el mayor tiempo posible.
Minimización del packaging: eliminar lo innecesario, no su funcionalidad
El PPWR establece requisitos orientados a minimizar el peso y el volumen de los envases y a evitar elementos innecesarios.
Para la industria, esto implica revisar cada solución de packaging desde una perspectiva técnica.
Algunas preguntas resultan especialmente útiles:
- ¿Cada componente del embalaje cumple una función?
- ¿Es posible eliminar elementos sin perjudicar la protección del producto?
- ¿Puede sustituirse un material por otro reciclado o más fácilmente reciclable?
- ¿Se está utilizando el gramaje adecuado?
- ¿Puede optimizarse el diseño para aprovechar mejor el espacio logístico?
La respuesta no siempre será utilizar menos material a cualquier precio. En determinados casos, un gramaje concreto puede ser necesario para mantener la resistencia y estabilidad que requiere la aplicación.
La verdadera optimización consiste en utilizar el material adecuado, en la cantidad adecuada y para una función claramente definida.
La importancia del gramaje en el cartón reciclado
Este principio resulta especialmente importante en la fabricación de cartón reciclado.
Seleccionar correctamente el gramaje permite encontrar el equilibrio entre resistencia, peso, coste y consumo de material.
Un gramaje insuficiente puede comprometer el rendimiento del producto. Uno excesivo puede significar utilizar más material del necesario.
Por ello, el desarrollo de soluciones de packaging alineadas con los principios del PPWR exige colaboración entre fabricante y cliente para analizar aspectos como:
- Peso de la mercancía.
- Dimensiones del producto.
- Altura de apilamiento.
- Tiempo de almacenamiento.
- Condiciones de transporte.
- Características de la línea productiva.
- Número de manipulaciones previstas.
La sostenibilidad también consiste en dimensionar correctamente cada solución.
PPWR y reducción del plástico
El nuevo Reglamento establece medidas específicas para diferentes categorías de envases y presta especial atención al plástico, incluyendo objetivos de contenido reciclado para determinados envases plásticos y restricciones concretas.
Los porcentajes, obligaciones y plazos dependen del tipo y formato de envase, por lo que no existe un único objetivo aplicable a todos ellos.
Este contexto impulsa a numerosas empresas a estudiar alternativas para aquellas aplicaciones donde el plástico puede sustituirse sin comprometer las prestaciones necesarias.
El Solid Board 100 % reciclado puede desempeñar un papel interesante en este proceso.
Intercaladores, separadores o determinadas planchas de protección que tradicionalmente pueden fabricarse con materiales plásticos pueden, en determinadas aplicaciones, desarrollarse en cartón compacto reciclado.
La sustitución debe realizarse siempre desde una perspectiva técnica, analizando las condiciones de uso y asegurando que el nuevo material cumple correctamente su función.
Reutilización y reciclaje: conceptos diferentes
Otro aspecto importante del PPWR es distinguir entre reutilización y reciclaje.
Un envase reutilizable debe haber sido concebido y diseñado específicamente para realizar múltiples rotaciones y cumplir los requisitos que establece el Reglamento, incluyendo aspectos relacionados con seguridad, higiene, reacondicionamiento y sistemas de reutilización.
Un producto reciclable, en cambio, está diseñado para que, cuando se convierta en residuo, su material pueda recuperarse mediante procesos de reciclaje.
Ambas estrategias contribuyen a la economía circular, pero responden a modelos diferentes y no deben utilizarse como términos equivalentes.
El PPWR también implica mayor información y trazabilidad
El nuevo marco europeo introduce asimismo requisitos de información y etiquetado que se desarrollarán progresivamente.
Para las empresas industriales, esta evolución refuerza la importancia de trabajar con proveedores capaces de ofrecer información fiable sobre los materiales suministrados.
La trazabilidad, el control de producción y la documentación dejan de ser cuestiones secundarias para convertirse en elementos cada vez más importantes dentro de la cadena de valor del packaging.
¿Qué deberían revisar las empresas ante el PPWR?
La aplicación del Reglamento no debería abordarse únicamente como una tarea del departamento jurídico o de sostenibilidad. Compras, producción, calidad, packaging y logística tendrán que trabajar de forma coordinada.
Entre los aspectos que conviene revisar se encuentran:
- Qué materiales forman actualmente cada embalaje.
- Qué elementos son realmente necesarios para cumplir su función.
- Qué componentes pueden dificultar el reciclaje.
- Dónde pueden incorporarse materiales reciclados.
- Qué elementos plásticos pueden tener una alternativa basada en fibras.
- Si los formatos y gramajes están correctamente dimensionados.
- Qué información y documentación puede aportar cada proveedor.
- Cómo afectarán los distintos plazos de aplicación del PPWR a cada tipo de envase.
No todas las obligaciones entran en vigor simultáneamente. El PPWR establece un calendario progresivo que se extiende durante los próximos años, por lo que será necesario seguir tanto el Reglamento como los actos delegados y de ejecución que completen determinados criterios técnicos.
Solid Board 100 % reciclado ante el nuevo escenario europeo
Para Celulosa Gallur, la transición hacia un modelo de packaging más circular está directamente relacionada con la naturaleza de nuestra actividad.
Fabricamos Solid Board 100 % reciclado utilizando fibras recuperadas y desarrollamos soluciones adaptadas a las necesidades técnicas de nuestros clientes industriales.
Nuestro objetivo es que el material cumpla correctamente su función utilizando los recursos de forma eficiente y ofreciendo una alternativa ecológica al plástico allí donde las características de la aplicación permitan realizar esa sustitución.
En este sentido, los principios que impulsa el PPWR —prevención de residuos, reciclabilidad, circularidad y aprovechamiento de materias primas secundarias— refuerzan una transformación que ya está modificando las decisiones de compra y diseño de packaging de numerosas empresas europeas.
Conclusión: el PPWR obliga a repensar el packaging desde su diseño
El Reglamento Europeo de Envases y Residuos de Envases marca un cambio importante en la manera de entender el packaging.
La pregunta ya no es únicamente cuánto material utiliza un envase. También importa qué material utiliza, de dónde procede, si es realmente necesario, cómo protege el producto y qué ocurrirá con él después de su utilización.
Reducir envases innecesarios será fundamental, pero también lo será mantener los materiales en circulación, mejorar su reciclabilidad y aprovechar materias primas secundarias siempre que resulte técnica y ambientalmente adecuado.
Para las empresas industriales, adaptarse al PPWR supone revisar sus soluciones actuales y trabajar con proveedores capaces de combinar conocimiento técnico, calidad, flexibilidad y sostenibilidad.
En Celulosa Gallur seguimos desarrollando Solid Board 100 % reciclado para aplicaciones industriales, ayudando a nuestros clientes a encontrar soluciones que combinen prestaciones técnicas y circularidad en un mercado europeo en plena transformación.
¿Buscas soluciones de cartón compacto reciclado para tu actividad industrial? Conoce Celulosa Gallur y descubre cómo podemos ayudarte a seleccionar el material adecuado para tus necesidades de packaging.

El acceso a Celulosa Gallur ya no puede hacerse desde el pueblo de Gallur. Se debe tomar la calle Camino Real desde la Autopista A-127, ya que está prohibido el paso de vehículos de más de 10Tn por el puente sobre el canal Imperial.